(Publicado por Yuri Morejón en EL MUNDO, el lunes 2 de noviembre de 2009)
Le costó unos meses, pero ya ha encontrado su sitio. No es que le resulte cómodo, pero ya le está sacando partido a su papel de oposición. En tan sólo unas semanas el PNV ha pasado de limitarse a denunciar con insistencia la “incapacidad” e “improvisación” del Gobierno de Patxi López, a retomar la iniciativa abanderando el denominado “blindaje” del Concierto Económico, apoyando al presidente Zapatero para la aprobación de los Presupuestos Generales, y acordando con el PSE el pacto de sostenibilidad para las instituciones vascas. O dicho de otro modo, ha pasado del acoso y derribo… a la construcción de país. El salto es considerable.
¿O se trata sólo de un cambio de imagen? Lo cierto es que el PNV empieza a tener clara su estrategia para recuperar la Lehendakaritza en 2013. De una parte, reactivar las preguntas e iniciativas en el Parlamento de Vitoria para poner un cerco a la labor del Gobierno de López. Por otro, reforzar su perfil pactista y proyectar ante la sociedad la imagen de un PNV con iniciativa, liderazgo y, sobre todo, capacidad de gobierno. Los acontecimientos del último mes son buena muestra de ello. El objetivo, mientras desvían el debate hacia otro campo o mantienen al Ejecutivo socialista afanado en defender su gestión en la Cámara de Vitoria, es proyectar ante la ciudadanía la percepción de que quien está haciendo país es el PNV y no el Gobierno de López.
Parece claro, por tanto, que los jeltzales no han renunciado a ejercer el liderazgo del que efectivamente es el partido más votado. Sin la cabeza visible de un líder que protagonice las críticas y la alternativa a Patxi López, en Sabin Etxea se muestran convencidos de que su mejor oposición pasa por liderar el país desde las 3 diputaciones que gobiernan, el grupo mayoritario del Parlamento vasco y los ayuntamientos, donde 6 de cada 10 alcaldes son peneuvistas. Ahora, también con su voto decisivo en el Congreso de los Diputados. Todo ello con dos metas: no ceder protagonismo al PSE y mantener la centralidad de la política vasca.
Pero ¿está teniendo efecto esta labor de zapa y cerco al Gobierno de López? ¿Es suficiente con “la política” para desgastar a un Gobierno? Todo indica que el PNV ha sabido entender aquella máxima de “no basta con hacerlo bien, hay que saber comunicarlo” para complementar su estrategia con el apoyo de un renacido grupo de comunicación. Todo encaja. Bajo la táctica futbolística del “tu acosa, que yo marco”, ambos ganan. El PNV convirtiéndose en solución y garantía ante la crisis con la proyección de una imagen institucional y responsable que busca a ese electorado fronterizo con el PSE. El diario, que ante la llegada de López a Ajuria Enea puede permitirse un endurecimiento de la línea editorial, ganando, consolidando y, sobre todo, aglutinando al disperso electorado nacionalista.
Por esta razón las líneas de crítica y ataque se han venido centrando en los dos pilares del “cambio” en Euskadi. La propia figura del lehendakari, Patxi López, y la nueva dirección de EiTB. Consiguiendo en este sentido condicionar la agenda y el discurso de ambos. Que no es poco.
Y es aquí cuando se tendrían que haber encendido las alarmas en el Gobierno de López. El fin de semana pasado, con motivo del XXX Aniversario del Estatuto de Autonomía, el lehendakari aseguró que nuestro autogobierno “garantiza el derecho a decidir”. Expresión acuñada por el abertzalismo y capitalizada por el PNV, que es ajena a López y cuya mención por su parte puede dar pie a un debate que en nada le conviene.
El lehendakari parece instalado en su discurso, quizá ya algo manido, del “nuevo tiempo” y de la “normalidad” en Euskadi tras el cambio de gobierno en Ajuria Enea. La situación económica y las prioridades del país no han terminado de perfilar un mensaje que debería estar orientado más a los resultados de su gestión, a la demostración de eficacia de su Gobierno, que a la de anunciar soluciones.
Es precisamente éste el nicho que está aprovechando el PNV. Muy presente en Internet y en las Redes Sociales gracias a una enlazada red de activos e influyentes blogueros -entre los que también se encuentran los dirigentes Erkoreka, Anasagasti o el propio Urkullu- los jeltzales parecen recobrar el vuelo.
El peligro para López vendrá si todos ellos son capaces de generar y extender la opinión de que la legislatura del PSE es sólo un pequeño paréntesis y que, en realidad, lo del PNV ha sido un paso atrás para tomar impulso hacia delante. Hoy, la amenaza de López no son los medios. Es el mensaje.
Yuri Morejon es asesor de comunicación y director de Yescom Consulting
(Publicado por Yuri Morejón en EL MUNDO el domingo 25 de octubre de 2009)
El presidente del PP vasco llegó al Palacio Euskalduna con la inquietud de quien recibe al jefe en su delegación y la impaciencia de conocer el apoyo de su elegido, Antón Damborenea, tras la polémica generada en torno a la candidatura única en el seno del PP vizcaíno. Todo ello, la víspera de entrar en sus 40 y del 30º aniversario del Estatuto de Autonomía.
La implicación de Mariano Rajoy en el Congreso provincial de los populares no fue baladí. Trasladar la imagen y el mensaje de ser un partido previsible en lo político, fiable en lo económico y, en definitiva, clave del cambio en una Euskadi necesitada de rumbo económico el día que Damborenea, la voz económica del PP vasco, tenía su cuota de protagonismo apenas 48 horas antes de que López y Basagoiti sellen su acuerdo para la aprobación de las Cuentas vascas, suponía toda una oportunidad comunicativa en términos estratégicos.
La descoordinada entrada en escena de Rajoy y Basagoiti fue disimulada con el rítmico y ardoroso himno de los populares. El líder de la oposición ganó en cercanía al sentarse al fondo del escenario, junto al resto de sus compañeros. Aquel 97,10% de apoyo para Damborenea supuso un respiro para Basagoiti, sin duda al que más efusivo pudo verse por el resultado. Motivos tenía.
Tras la intervención del reelegido presidente, un vídeo amainó las luces y silenció la sala. Una sucesión de fotos de Basagoiti acompasadas con la banda sonora de Rocky Balboa agrandó los ojos de los presentes, máxime ante la instantánea final, un fotomontaje que mostraba a Patxi López, Ibarretxe y al propio Basagoiti como boxeadores. Sólo la presidenta del evento, Marisa Arrúe, se atrevió a romper el silencio y a forzar el aplauso recordando el cumpleaños de su presidente, que saltó al escenario con la misma canción que Pep Guardiola motiva a sus jugadores, el “Viva la Vida” de Coldplay.
Eufórico por el resultado, Basagoiti se mostró más seguro que en otras ocasiones. Liberado de tensión, sin corbata y con el cuello de la camisa torcido por la acreditación, el presidente del PP vasco se vio cómodo y recurrió a su particular sentido del humor. Recurso habitual en él, distintivo ya de sus intervenciones y acierto comunicativo como técnica de aproximación al ciudadano, pero cuyo abuso puede acabar por convertirle en su propia caricatura. No en vano, hay quien asegura ya que si algo hay asentado en la política vasca es la ironía de Egibar, la empatía de Pastor y… la gracia de Basagoiti.
Favorecido por los tonos blanquiazules del escenario, el presidente del PP vasco pareció olvidar por momentos la presencia de los medios al dar la espalda al público (y a los micrófonos) para dirigirse a los dos protagonistas del día: Damborenea y Rajoy. El ánimo del momento le llevó a elevar el tono de voz más de lo acostumbrado y eso le pasó factura. No pudo evitar varios carraspeos. Tampoco un final apresurado de su discurso.
Poco duró en todo caso el poso de Basagoiti. Rajoy, fiel en las últimas semanas a unas rejuvenecedoras camisa blanca y chaqueta azul, realizó un discurso muy económico orientado al público y los medios nacionales. Su intervención, sumada al protagonismo de Damborenea en el día de ayer, acabaron por eclipsar al presidente del PP vasco, cuyo reto sigue siendo conjugar su cercanía con un mensaje propio, no tan visiblemente dependiente de Madrid -como pudo evidenciarse ayer-, que lo haga mucho más digerible para el electorado vasco. Todavía falta recorrido.
Yuri Morejón es asesor de comunicación y director de Yescom Consulting
Existen. Aunque no abundan.
El pasado lunes 5 de octubre participé en el programa ‘Hoy por Hoy – Bilbao’ de la Cadena SER Euskadi, dirigido y presentado por la periodista Azul Tejerina. En el marco de la sección “De las Ondas a la Red” de Lorena Fernández, Lorethaur, blogger y una de las mayores conocedoras de Internet, hablamos sobre la Política 2.0: ¿grandes posibilidades o cartón-piedra?
Hay de todo. Comencé diciendo que, en ocasiones, damos una importancia sobredimensionada a Internet. Y la Red es importante, pero… se trata de un canal más, como lo son la televisión, la radio o la prensa escrita, dentro de la estrategia de comunicación. Sí es cierto, sin embargo, que Internet está ganando y ganará progresivamente más terreno.
¿Por qué? Porque hay un tipo de votante cada vez más numeroso… joven (de entre 18-35 años), con estudios, despolitizado en su mayoría, que elige Internet para informarse y, sobre todo, que tiene gran influencia a través de sus blogs, foros o presencia en redes sociales donde comparten sus reflexiones con sus amigos y contactos. También las políticas.
Se abre por tanto una oportunidad para los políticos que ven cómo la Red puede ayudarles a conectar y comunicarse con este segmento de población. No son pocos los políticos que, sin embargo, cometen el error de considerar que ”estar en Internet” es el fin. Cuando en realidad es el medio para llegar, conectar y dialogar con los internautas. No basta pues con estar y acumular amigos en Facebook o en Twitter, si después no existe interacción. Otros, ejemplo de esa Políticos 2.0 de cartón-pieda, crean un blog en periodo electoral y semanas después dejan de actualizarlo. Su credibilidad, al traste.
Hubo tiempo también para hablar de la importancia de Internet en las campañas electorales, citando algunos ejemplos de experiencias vividas en Latinoamérica.
Lo cierto es que la Política 2.0 va camino de asentarse en el día a día de los políticos. Aunque todavía falta recorrido… y práctica. Las Elecciones de 2011 serán una prueba para los políticos. Veremos si hacen entonces un buen uso de la Red y consiguen con ella darse a conocer, acercarse e interactuar con los ciudadanos, debatir y recibir propuestas, crear opinión y, en definitiva, ganar apoyos electorales.
Tan pronto como cuente con el audio del programa, lo colgaré en esta web y, como siempre, te invito a hacerme llegar tus dudas, comentarios o sugerencias a través de contactar@yurimorejon.com
Otros artículos publicados este año sobre Política 2.0:
- Twitterentrevista para la historia (15.08.2009)
- El PNV gana en Internet su primera batalla a Patxi López (17.05.2009)
(Publicado por Yuri Morejón en EL MUNDO el domingo 18 de octubre de 2009)
Tiene la habilidad de colocar titulares impactantes en los medios, pero esta vez no fue suficiente. Apostar por la honestidad le ha dejado tocada su autoridad. A buen seguro, también su liderazgo. 
Hace apenas dos semanas, Basagoiti se mostraba convencido de que el PP atendería los “argumentos racionales” para el blindaje del Concierto Económico, o de lo contrario -dijo lanzando un inquietante toque de atención- “que se presenten ellos en Euskadi“. Fue en este momento cuando Basagoiti cometió dos errores. Impulsivos, quizás honestos. Pero decisivos. El presidente del PP vasco pasó por alto que se convence más con emociones que con razones. Los “argumentos racionales” no son suficientes. Y que, pese al peso moral de los populares vascos, lanzar un órdago a la sede de Génova cuando en términos numéricos aportan 3 de los 153 escaños del PP en el Congreso, demostró no ser la mejor arma para el convencimiento.
Días más tarde Basagoiti declaró que “el toque al PP está dando sus frutos para blindar el Concierto”. Conscientemente o no, el presidente del PP vasco no hizo sino subir unas expectativas que, ante el rechazo de sus compañeros en el Congreso, han acabado por hacer más dolorosa la caída.
Más allá de estos errores estratégicos, lo cierto es que Basagoiti no ha podido con la destreza del PNV para vincular el blindaje del Concierto con la negociación para los Presupuestos de Zapatero. Una cosa por la otra. A sabiendas, claro está, de que el PP, en su labor de oposición, no contemplaba ni podía apoyar las cuentas del presidente. La puntilla fue llevar el debate a un término mucho más comprensible en el farragoso campo de las leyes fiscales. El PNV supo interpretar que la simplificación del mensaje es siempre una clave de éxito. Mientras Basagoiti hablaba de “equiparar el rango legal de las normas fiscales vascas con las del resto de España”, el PNV hablaba de “blindaje”. Una reivindicación simplificada en una sola palabra. Una vez que medios y políticos asumieron el término, la cuesta se le hizo demasiado empinada al PP vasco.
Pero, ¿cuál será a partir de ahora el papel de Basagoiti? Al margen de regalar titulares que en nada le benefician como el de reconocerse “algo desautorizado”, tal y como declaró sentirse en una entrevista la misma noche que sus compañeros en Madrid no apoyaron su postura, Basagoiti podría aprovechar ahora la aparente unidad en las filas del PP vasco en torno al Concierto, para evitar capitalizar en exclusiva el desgaste de la última semana.
Y es que Basagoiti, que se esforzó desde su inicio en dar un sello diferenciador al PP en Euskadi, ve ahora cómo las percepciones corren peligro de acabar convirtiéndose en realidad. La imagen de esta semana refuerza la etiqueta “sucursalista” -que tampoco beneficia al PSE, por el apoyo directo de los populares al nuevo Gobierno vasco- y el propio discurso del PNV que, de una u otra manera, deja entrever una idea fácil de penetrar en la sociedad vasca. La de que es mejor votar por un partido local, que por uno estatal, porque nos defienden mejor nuestros intereses. Un discurso, por cierto, del que el PNV tiene la patente y con el que se siente especialmente cómodo.
Los Congresos provinciales del PP vasco antes de final de año se interpretarán como un test de valoración para el propio Basagoiti. El mismo que ha sido capaz de hacer buenos unos resultados a la baja en las últimas elecciones autonómicas, pero que no ha sabido consumar después su papel decisivo para trasladar el “cambio” en la Diputación de Álava. Todo ello al tiempo que empieza a ver cómo el PNV rentabiliza ya su papel de oposición en Euskadi.
La última semana parece haber devuelto a la realidad al PP vasco. Las elecciones municipales y forales están ya a 18 meses. Conjugar un mensaje propio tras el desencuentro de esta semana en el Congreso va a ser la principal dificultad de Basagoiti. El Euskobarómetro de diciembre le dará pistas de si va por buen camino.
Yuri Morejón es asesor de comunicación y director de Yescom Consulting
(Publicado por Yuri Morejón en la revista Política y Moda, en octubre de 2009)
El deporte mueve a las masas. La política las agita. No le anda a la zaga. Por eso el deporte lleva años haciéndose un hueco en la agenda de muchos políticos, que lo utilizan ya como estrategia de marketing para acercarse y conectar con el electorado.
La ecuación es sencilla. De un lado, el imperio de la imagen recomienda a los grandes líderes ejercitarse para proyectar públicamente el retrato de un político que se cuida, está en forma y que practica las mismas tendencias deportivas que el electorado. De otro lado, un segmento de la población, joven y mayoritariamente despolitizado, deportista o gran seguidor, para los que asesores y expertos en comunicación buscan ganchos, guiños que empaticen y conecten con este tipo de votante cada vez más numeroso y, por ende, más decisivo en las urnas.
En este contexto, el deporte deja de ser una afición que se practica en privado para convertirse en esa ‘photo-opportunity’ del político practicando jogging, natación o tenis que lo posicionará en los medios como un tipo sano, dinámico, vital y, en definitiva, normal. Como tú y como yo. Los políticos rompen de esta manera una barrera de desconfianza y consiguen así acercarse a muchos ciudadanos.
Unos ciudadanos que, pese a la proliferación de medios de comunicación y canales de información, demandan y consumen cada vez noticias más digeribles, más atractivas, más simplificadas. Los medios lo saben. Y los asesores también. En política cada gesto, cada fotografía comunica. Por eso hoy en día la imagen es el mensaje y, prácticamente, la noticia. Más allá de un texto o de un titular, saben que será una fotografía la que llamará nuestra atención… y juegan con ello.
Por todo ello vimos en su día a un Aznar multidisciplinar practicando paddle, natación o carrera continua, a Bush golfista, ciclo turista y baseballista, y más recientemente a un Sarkozy entregado al deporte, a un Coronel Tapiocca encarnado en Putin, a Z
apatero corriendo por la playa o a Obama en plena forma demostrando sus habilidades baloncestísticas.
Pero quien se lleva la palma como la política deportivamente más polifacética es la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Se ha dejado ver en todo tipo de escenarios. Consciente de que cada deporte tiene su público y cada público unas inquietudes, ha sabido ver en cada modalidad la oportunidad para dirigir sus mensajes a distintos perfiles de electores. Así, la hemos visto subida sobre una bicicleta, practicando aerobic, sobre una pista de tenis o jugando al golf. Pero, sobre todo, enfundándose todo tipo de camisetas, en un claro guiño a los más aficionados al deporte… y a los reporteros gráficos, a los que sólo les queda apretar el botón.
¿Qué hay más valioso para un fanático del deporte que una prenda utilizada por su ídolo? También la manera más rápida de conectar con miles de hinchas que sienten esos mismos colores. Por eso se ha extendido tanto en los últimos años la fotografía de presidentes y primeros ministros posando con una sonrisa junto a deportistas de toda clase mientras sostienen la tan ansiada camiseta, símbolo de admiración, éxito y nexo de unión con esos miles de electores. Ahí es nada.
Yuri Morejón es asesor de comunicación y director de Yescom Consulting